La madrugada rompió el silencio en el residencial Santa Fe, sobre la Vía Atlixcáyotl. Convoys de patrullas, unidades blindadas y elementos fuertemente armados rodearon un domicilio que, durante semanas, había permanecido bajo la mirada de los investigadores.

El operativo concluyó con la detención de Rafael N., señalado por las autoridades como el presunto responsable de una serie de ataques armados contra automovilistas que convirtieron una de las vialidades más transitadas de Puebla en escenario de incertidumbre y miedo.

La acción fue encabezada por la Fiscalía General del Estado, con apoyo de un grupo táctico de la Policía Estatal, así como de la Guardia Nacional y la Secretaría de Marina, quienes participaron en el despliegue para ejecutar el cateo.

Vecinos del fraccionamiento relataron que durante la intervención se escucharon detonaciones de arma de fuego. Pese a ello, las autoridades no reportaron personas lesionadas.

La captura llega apenas unos días después de que la fiscal general, Idamis Pastor Betancourt, revelara que la dependencia ya tenía plenamente identificado al presunto agresor y que únicamente restaba fortalecer la investigación para solicitar la orden de aprehensión.

Durante meses, el llamado "francotirador de la Atlixcáyotl" sembró preocupación entre quienes transitaban diariamente por esa vialidad. Sus disparos contra vehículos dieron origen, hasta ahora, a 12 denuncias presentadas ante la Fiscalía General del Estado.

Con la detención de Rafael N., las autoridades buscan cerrar uno de los casos de mayor impacto mediático registrados recientemente en Puebla. Sin embargo, será la investigación ministerial la que determine si el detenido está relacionado con la totalidad de los ataques atribuidos al denominado "francotirador".