La vigilancia de Puebla también se libra desde el cielo. Sobre carreteras, municipios con problemas de inseguridad y regiones forestales amenazadas por el fuego, el Gobierno del Estado busca ampliar su presencia aérea con la adquisición de un cuarto helicóptero.

El anuncio lo hizo el secretario de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, durante una conferencia de prensa en la Ciudad de México, donde informó que una aeronave Leonardo, con matrícula XC-TEG, se incorporará a las tareas de seguridad y atención de emergencias.

Su destino no será únicamente el patrullaje. También podrá utilizarse como ambulancia aérea y como apoyo en el combate de incendios forestales, dos labores en las que la rapidez de respuesta puede resultar determinante.

La nueva unidad alcanzará, de acuerdo con el funcionario, velocidades de hasta 284 kilómetros por hora y permitirá complementar los recorridos de vigilancia en municipios donde el Estado ha asumido responsabilidades de seguridad, como Tepeyahualco y Huixcolotla.

También se prevé su despliegue en otras localidades identificadas por las autoridades como zonas de alta incidencia delictiva.

“Va a complementar las tareas que tenemos de patrullaje en aquellos municipios donde tenemos mayor incidencia delictiva”, explicó Sánchez González.

Pero la mirada del Gobierno estatal no está puesta solamente en la delincuencia. También se dirige hacia los bosques, donde cada temporada de incendios exige movilizar personal y recursos para contener las llamas.

El secretario señaló que Puebla registró alrededor de 300 incendios forestales durante 2025 y que, en lo que va de este año, la cifra ronda los 200.

Aunque destacó una reducción de las afectaciones, no proporcionó datos completos sobre la superficie dañada que permitan dimensionar el resultado.

La nueva aeronave se sumará a una flota con antecedentes en distintas administraciones estatales.

Entre los equipos existentes se encuentra un Agusta Koala adquirido en 2012, durante el gobierno de Rafael Moreno Valle, con capacidad para ocho personas, incluidos los tripulantes.

También figura un Agusta A109S, modelo 2010, con matrícula XC-LMO, además de un Bell 407 comprado durante la administración de Mario Marín Torres, que se encontraba fuera de operación.

Así, la incorporación del helicóptero Leonardo ampliará a cuatro el número de aeronaves reportadas en la flota estatal, aunque no necesariamente el de unidades disponibles para operar simultáneamente.

El anuncio deja, por ahora, una pregunta pendiente: cuánto costó la adquisición. Sánchez González no dio a conocer el precio ni las condiciones de compra.

Con la nueva unidad, Puebla apuesta por reforzar la vigilancia aérea y ampliar su capacidad de reacción ante emergencias. Su incorporación a los operativos será la siguiente etapa para conocer el alcance de esta inversión en seguridad y protección civil.