La carrera todavía no comienza formalmente, pero los nombres ya empiezan a aparecer.

A poco más de un año de las elecciones de 2027, diferentes figuras de Morena han comenzado a levantar la mano para buscar la Presidencia Municipal de Puebla. Frente a ese movimiento anticipado de aspirantes, el gobernador Alejandro Armenta Mier optó por marcar distancia de la definición.

Su postura es que quienes tengan aspiraciones puedan expresarlas y participar cuando lleguen los tiempos establecidos por Morena, sin que desde el Gobierno del Estado se impulse o se frene a alguno de los perfiles.

El escenario comenzó a tomar mayor forma durante los últimos días.

El actual presidente municipal, José Chedraui Budib, manifestó su intención de buscar un nuevo periodo al frente del Ayuntamiento y señaló que esperará la convocatoria de Morena para determinar cuándo deberá solicitar licencia.

A esa lista se incorporó públicamente Gaby “La Bonita” Sánchez, secretaria de Deporte y Juventud, quien este fin de semana aseguró en sus redes sociales que está “lista” para participar en el proceso interno cuando su partido establezca las reglas.

Otros perfiles morenistas también han manifestado interés en la capital, por lo que la competencia interna comienza a configurarse antes de que exista una convocatoria formal.

Que cada quien construya su camino


 

Ante este escenario, Armenta evitó inclinarse públicamente por alguno de los aspirantes y dejó la definición en el terreno partidista.

La posición del mandatario cobra relevancia porque algunos de los nombres que han comenzado a aparecer rumbo a 2027 forman parte de su propia administración, mientras otros ocupan cargos de elección popular.

La señal, por ahora, es que las aspiraciones deberán caminar por separado de las decisiones del Gobierno estatal y sujetarse, llegado el momento, a las reglas que establezca Morena.

La disputa por Puebla capital será una de las definiciones centrales para el partido en las elecciones intermedias de 2027. Sin embargo, antes de llegar a las urnas vendrá una competencia interna en la que Morena deberá resolver quién encabezará su candidatura y bajo qué criterios se tomará la decisión.

Por ahora no hay convocatoria ni candidatura definida. Hay nombres, aspiraciones y movimientos.

Y conforme se acerca 2027, el tablero comienza a llenarse.