El administrador apostólico de la Arquidiócesis de Puebla, monseñor Víctor Sánchez Espinosa, presidió este lunes la Misa de Ordenaciones Sacerdotales en la Basílica Catedral Angelopolitana, donde 10 nuevos sacerdotes recibieron el sacramento del Orden y se incorporaron al servicio pastoral de la Iglesia poblana.
Durante la celebración eucarística estuvo acompañado por monseñor Tomás López Durán, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Puebla, y por el presbítero Marco Antonio González Bañuelos, rector del Pontificio Seminario Palafoxiano, además de integrantes del clero y familiares de los nuevos presbíteros.
Los candidatos recibieron el sacramento del Orden Sacerdotal mediante la imposición de manos del obispo y la oración consecratoria, tras concluir su proceso de formación.
De acuerdo con la Arquidiócesis, los sacerdotes son consagrados al servicio de la Iglesia como colaboradores del obispo. Entre sus responsabilidades se encuentran la predicación de la Palabra de Dios, la atención pastoral de las comunidades y la administración de sacramentos como la Eucaristía, la Reconciliación y la Unción de los Enfermos.
Los nuevos sacerdotes
Los ordenados son Gabriel Adán Romero, de Chiautla de Tapia; Miguel Ángel Bautista de León, de Xicotepec de Juárez; Alan Esaú Morales Arriaga y Saúl Salvador Herrera Peña, de Izúcar de Matamoros; Misael León Vargas, de Tecamachalco; Víctor Hugo Fortino Cabrera, de La Margarita, Puebla; José Manuel Zacahua Tlacuatl, de Ocoyucan; Hansel Ríos Carmona, de Libres; Giovanni Romero Rojas, de Huejotzingo, y Sergio Camarillo Gámez, de Guadalupe Hidalgo.
Los 10 nuevos presbíteros serán destinados a las comunidades y parroquias que les sean asignadas dentro de la Arquidiócesis de Puebla.
Actualmente, la Iglesia poblana cuenta con más de 400 sacerdotes diocesanos y más de 200 religiosos, quienes atienden 309 parroquias y 53 rectorías, además de templos y capillas.
La ceremonia representó también una de las últimas ordenaciones sacerdotales presididas por monseñor Víctor Sánchez Espinosa al frente de la Iglesia poblana como administrador apostólico, después de concluir su periodo como arzobispo de Puebla.











