La presidenta de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado, Laura Artemisa García Chávez, rindió su primer informe de actividades legislativas. En un evento que marcó el fin del primer año de la LXII Legislatura, la diputada destacó que, pese a la polarización política, el diálogo ha sido la herramienta principal para alcanzar consensos y sacar adelante iniciativas cruciales para el estado.

"Representamos a 41 diputados, y en la pluralidad hemos encontrado la forma de avanzar", afirmó García Chávez. Su mensaje hizo eco en un contexto político marcado por las diferencias, resaltando la capacidad de esta legislatura para priorizar el trabajo y los resultados.

García Chávez enfatizó que el Congreso poblano ha hecho historia, no solo por la cantidad de leyes y reformas aprobadas, sino por el enfoque ciudadano que ha guiado cada decisión. La legisladora señaló que la agenda de trabajo ha sido construida con una participación activa de los ciudadanos, transformando el poder legislativo en una verdadera caja de resonancia de las demandas sociales.

"Estamos respondiendo a las demandas ciudadanas con un trabajo puntual y estableciendo mecanismos que permitan que la participación ciudadana sea central en la toma de decisiones", aseguró.

Entre los logros más significativos del primer año, la diputada resaltó los avances en materia de auditoría y fiscalización, áreas clave para garantizar la transparencia y rendición de cuentas de los recursos públicos. Como muestra de este compromiso, anunció que en octubre se lanzará la convocatoria para la renovación del titular de la Auditoría Superior del Estado.

García Chávez también hizo hincapié en la composición de la actual legislatura, donde las mujeres ocupan la mayoría de las curules. Este hecho, según la diputada, ha contribuido a un estilo de trabajo de "puertas abiertas", con una constante cercanía con la sociedad.

Al finalizar su discurso, la presidenta de la Junta de Gobierno se mostró optimista de cara al segundo año de labores, reafirmando el compromiso de seguir trabajando en las principales causas de la sociedad poblana. Su informe no solo fue un recuento de logros, sino una reafirmación de que la colaboración y el diálogo pueden prevalecer sobre las diferencias ideológicas.