Ante las deficiencias en el servicio de agua potable, el gobierno de Puebla anunció medidas emergentes, incluyendo la adquisición de 100 pipas para asegurar el abasto en las zonas afectadas.
Durante la Mañanera, el gobernador Alejandro Armenta Mier informó que su administración está monitoreando el funcionamiento de la concesión de Agua de Puebla para mejorar la atención a la población y garantizar el abasto del vital líquido.
El mandatario enfatizó que el acceso al agua es una prioridad, y su gobierno no ignorará las deficiencias del servicio, aunque la concesión se otorgó en administraciones anteriores. También mencionó que la empresa tiene pendientes en inversión, lo que la coloca en incumplimiento jurídico.
Adicionalmente, informó que se está realizando un diagnóstico financiero del Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla (SOAPAP), que enfrenta una deuda considerable heredada de administraciones pasadas. En próximos días, se reunirá con su titular, Josefina Morales Guerrero, para revisar su situación.
El gobernador añadió que su administración busca sanear las instituciones públicas mediante transparencia, eficiencia y manejo responsable de los recursos.
Finalmente, reiteró que, mientras se resuelve de fondo la situación del servicio concesionado, se implementará un esquema de distribución de agua por cuadrantes, con apoyo de Bienestar e Infraestructura, para garantizar el acceso al recurso en las zonas más afectadas.











