El Gobierno del Estado de Puebla descartó tajantemente la legalización de los "arrancones" o carreras clandestinas en la vía pública, pero anunció una estrategia para reubicar esta actividad a espacios regulados, seguros y vigilados. El objetivo es prevenir accidentes y salvaguardar la vida de los jóvenes y las familias, informó José Luis García Parra, coordinador del gabinete estatal.
Además, fue enfático al señalar que la práctica de las carreras en calles y avenidas seguirá estrictamente prohibida, y que la administración estatal intensificará la vigilancia.
“Ninguna moda ni la adrenalina pueden estar por encima de la vida”, subrayó el funcionario, dejando claro que se reforzarán los operativos para desarticular eventos clandestinos que ponen en riesgo a la población.
La propuesta del Gobierno se centra en brindar una alternativa, no en la permisividad. La intención es canalizar esta afición automovilística a sitios con la infraestructura adecuada para garantizar la seguridad de participantes y espectadores.
La problemática
Los arrancones clandestinos han sido una constante preocupación social y de seguridad vial en zonas urbanas y periféricas de Puebla.
Estos eventos suelen organizarse de manera improvisada y sin medidas de seguridad, lo que ha derivado en accidentes automovilísticos graves, incluso con pérdidas humanas, tanto de competidores como de transeúntes inocentes.
Las autoridades han identificado que, a menudo, estos encuentros también están relacionados con otras conductas de riesgo. Por ello, la medida de reubicación y regulación busca no solo controlar la actividad, sino también fomentar una cultura de deportividad responsable bajo estándares de seguridad vial.











