La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, hizo un llamado a recordar la historia nacional y reivindicó la figura de Benito Juárez como símbolo de la defensa de la libertad, la República y la independencia del país.

Durante su mensaje, la mandataria federal subrayó la vigencia del pensamiento juarista en el contexto político actual, al insistir en la importancia de preservar la soberanía nacional frente a cualquier intento de intervención externa.

En ese sentido, Sheinbaum rechazó de manera directa a quienes, dijo, promueven la injerencia extranjera en los asuntos internos de México, al considerar que esta postura contraviene los principios históricos que han dado forma al Estado mexicano.

La presidenta advirtió que los actores políticos que buscan respaldo fuera del país, ante la falta de apoyo popular, “están destinados a la derrota”, al tiempo que defendió la legitimidad que otorga el respaldo ciudadano como base del ejercicio del poder.

“A quienes piensan que la presidenta se arrodilla… están destinados a la derrota”, afirmó, en un mensaje que refuerza su postura de autonomía política y continuidad con los principios históricos de defensa de la soberanía nacional.

El posicionamiento de Sheinbaum se da en un contexto de debate político en el que distintos sectores han cuestionado decisiones del gobierno federal y han recurrido a instancias internacionales, lo que ha reavivado la discusión sobre los límites de la participación externa en la vida pública del país.

Con esta declaración, la titular del Ejecutivo federal busca enmarcar la coyuntura actual bajo una narrativa histórica que remite al legado de Juárez, en momentos clave en los que México enfrentó presiones extranjeras, reforzando así un discurso centrado en la autodeterminación y el respaldo popular.