El gobernador del estado de Puebla, Alejandro Armenta Mier, refrendó el compromiso de su administración para intervenir como facilitador y velar por los derechos laborales en medio de los procesos de negociación salarial y contractual entre las empresas automotrices Volkswagen y Audi con sus respectivos sindicatos.

Durante su habitual conferencia de prensa matutina, el mandatario estatal subrayó la disposición permanente de su gobierno para impulsar mesas de diálogo y concertación que favorezcan el equilibrio económico de la entidad, priorizando la estabilidad laboral.

"Para nosotros es muy importante que exista conciliación, acuerdo, diálogo, y todo lo que tengamos que hacer para lograrlo estamos en plena disposición. La Secretaría de Economía está atenta a lo que sucede con las armadoras, y el punto central que nos ocupa es la garantía de los derechos de las y los trabajadores", aseveró el ejecutivo estatal.

Armenta Mier informó que ha instruido a la Coordinación de Gabinete y a la Secretaría de Economía a entablar un acercamiento formal y directo tanto con las directivas empresariales como con las representaciones sindicales. El objetivo es brindar acompañamiento institucional en el marco de la prórroga concedida para la revisión salarial, evitando conflictos que repercutan en la cadena productiva del sector automotriz, uno de los motores industriales más relevantes de la región.

La revisión contractual de la planta de Volkswagen en Puebla, ubicada en el municipio de Cuautlancingo, representa un punto crucial para la estabilidad económica local debido a los miles de empleos directos e indirectos que dependen de la firma alemana. Tras la prórroga solicitada en el marco de las pláticas salariales, las partes buscan pactar un incremento acorde a la inflación y las metas productivas sin llegar al emplazamiento a huelga.

Por su parte, la inclusión de Audi dentro de las gestiones estatales responde a una estrategia preventiva del Gobierno de Puebla para mantener un clima de certidumbre laboral en las plantas instaladas en San José Chiapa y la zona metropolitana, garantizando un balance entre la competitividad económica de las armadoras y la protección del poder adquisitivo de la fuerza laboral.