La capacitación y profesionalización de operadores de transporte de carga contribuirá a disminuir actos de corrupción, violencia vial y descomposición social, aseguró la presidenta de COPARMEX Puebla, Beatriz Camacho, tras la puesta en marcha del Centro de Capacitación y Adiestramiento para Operadores de Transporte de Carga impulsado por el ICATEP y la CANACAR.

La dirigente empresarial afirmó que este proyecto representa un paso importante para fortalecer al sector logístico y de autotransporte, considerado estratégico para el crecimiento económico del país y de Puebla.

“Cuando las voluntades se unen para un bien común se puede lograr mucho”, expresó durante la inauguración del centro, el cual ofrecerá formación técnica certificada, con validez oficial y enfoque en seguridad vial.

Camacho destacó que la iniciativa permitirá atender el déficit nacional de operadores, estimado entre 75 mil y 125 mil conductores, además de abrir oportunidades de empleo formal y mejor remunerado para las y los poblanos.

Indicó que Puebla se ha consolidado como uno de los principales nodos logísticos del centro del país, debido a su conexión con la Ciudad de México, la región del Bajío, el sureste y los puertos del Golfo de México.

“Un solo chofer de autotransporte puede trasladar desde 300 mil hasta 20 o 30 millones de pesos en mercancía. Un operador no sólo conduce un vehículo; resguarda patrimonio empresarial, protege cadenas de suministro y mantiene en movimiento la economía”, señaló.

La presidenta de COPARMEX sostuvo que la formación de operadores también tiene un impacto directo en la reconstrucción del tejido social, al generar mejores condiciones laborales, reconocimiento profesional y sentido de pertenencia.

Consideró que muchas expresiones de violencia, corrupción y agresividad vial derivan de procesos prolongados de abandono social, precariedad económica y falta de oportunidades, por lo que la capacitación humana y técnica se convierte en una herramienta de transformación social.

“Cada operador bien formado se convierte en un agente de estabilidad social. Un conductor capacitado humanamente dignifica su oficio, reduce conductas de riesgo y transmite orgullo a su familia”, puntualizó.

Asimismo, subrayó que la capacitación ya no puede verse como un complemento, sino como una necesidad para elevar la competitividad, la seguridad y la eficiencia operativa de las empresas.

Finalmente, Beatriz Camacho reconoció el esfuerzo conjunto entre el Gobierno del Estado, el ICATEP, la CANACAR y las empresas participantes para impulsar este centro especializado, el cual fortalecerá la cadena de suministro y el desarrollo económico regional.